Cargando la página...

Image
7 October 2015

Adiós a las voces únicas, llegaron las redes sociales.

Me recuerdo de niño escuchando bajo la sombra de unos arboles en el patio de mi casa, las largas e interminables páginas que mi papá me obligaba a escuchar de un libro llamado “Sin Tiro de Gracia” de un tal revolucionario llamado “Orlando Tardencilla”, que es hasta la fecha y no tengo la menor idea de quién es o era, solo recuerdo que fue torturado una y otra vez… Creo que le gustaba.

El asunto en cuestión es que yo tenía tan solo 8 años y esas historias me parecían fantásticas, llenas de heroísmo y valor, dejándome una clara convicción de quienes eran los buenos y quienes los malos. No había preguntas que hacer, solo verdades que absorber trasmitidas a partir de una voz única, su autor, y claro, mi papá testigo Masaya que confirmaba todo.

Pasaron los años y recuerdo “instruirme” viendo la televisión gringa, escuchaba con curiosidad como los presentadores de mis programas favoritos pedían a la gente entrar a la “Interneque”, particularmente a la página de www.univisión.com y yo me preguntaba… ¿Qué será eso? ¿Y para qué jodido voy a meterme ahí?

Tenía 14 años la primera vez que fui a un ciber café para entrar al mundo moderno del Internet y no quedarme atrás ¿A que no adivinan la página que fui a buscar? Pues sí, www.univision.com

En Matagalpa pagábamos 80 córdobas la hora de Internet, un lujo que no me podía dar a esa edad porque con costo me daban para una bolsa de jocotes, entonces tuve que pagar la mitad. Debo reconocer que la experiencia no me gustó, cargar las páginas era súper lento y aburrido, por lo tanto solo me quedé viendo durante los 30 Min. la portada de la página, no sabía que había que darle clip a los enlaces para ver más información, por lo tanto, aquella “novedad” del mundo moderno dejó de interesarme casi automáticamente… Así de tremenda es la ignorancia.

A los 16 años me fui a vivir a Granada, estando en un internado escuchaba como un joven me contaba que hablaba con su hermana migrante a través de una cámara y un micrófono, aquello me pareció que los supersonicos habían llegado al presente. Le pedí que me enseñara como hacer eso y adivinen que… Me hice adicto a entrar a salas de chat para hablar cualquier pendejada con cualquier pendejo (Incluido yo)… Debo reconocer otra de las novedades de la época: Adolescente + Internet = Pornografía.

Mis sitios favoritos eran salas de Britney Spear, Cristina Aguilera y Shakira, así de profundo era, aunque también me gustaba entrar a molestar a las salas de chat religiosas (Ahora sé que desde ese tiempo era un mini-troll) y decirles: -Dios no existe, no existe!!! Y me daban risa las reacciones compulsivas de todos, acusándome de satánicos y no sé cuántas cosas más. Me divertía tanto, pero también me ayudo a entender que había otras voces hablando de otros temas en el mundo.

En mi vida paralela iba a la escuela, las profesoras con sus únicas historias me iluminaban con sus sabías verdades y mi ignorancia profunda absorbía todo como recipiente vacío. Mis compañeros y yo lo teníamos bien claro, para pasar las clases teníamos que identificar como pensaba la profe de turno y llenar el examen tal cual le gustaría a ella. Sin cuestionar, sin profundizar, sin contradecir, sin nada, solo copiar-pegar y esperar para recibir tus 100 puntos, entre más fiel eras a recordar de memoria todo, más te acercabas al 100. Educacióbanana.com

¿Sentís miedo de opinar? Dale click.

Pero había algo que estaba creciendo dentro de mí, y no me refiero al vello púbico, no, sino a la posibilidad de ampliar las miradas e ir aumentando la intensidad de mi búsqueda, de ir filtrando los vídeos que miraba, las cosas que leía, la gente con quien me juntaba, las cosas que me decían las maestras, en fin… TODO.

Con el auge de las redes sociales reconozco que la estupidez humana hace su acto de presencia y presume de existir, pero también he conocido personas que jamás hubiera podido “conocer” y darme cuenta en que cosas andan metidas. Mi cerebro sufre una revolución constante cada día, dónde la única regla para seguir existiendo es el cambio constante. Hoy pienso una cosa y mañana puedo amanecer pensando otra. Las posibilidades habitan mi cuerpo.

Las voces únicas de los grandes pensadores, escritores e intelectuales han sido apagadas para darle entrada a las multi-voces que se escuchan allá afuera, personas como vos y yo que tenemos cosas que decir, experiencias que contar, aunque claro, existen varios Stanlin Vladimir de quienes nos tenemos que cuidar.

Las ideas están siendo democratizadas, los medios de comunicación tradicional y “los periodistas” (Jefes, dueños o gerentes de medios) están dejando de existir tal cual los conocemos, las religiones están empezando a ser cuestionadas, los sistemas políticos corruptos desenmascarados (Que viva la orgía del conocimiento!!!) y hoy en día, todos somos potenciales comunicadores sociales.

El boom de los blogs personales llegó con mucha fuerza a Nicaragua y cada día son más y más personas sumándonos a esta nueva ola de comunicadores que escribimos y pensamos desde la libertad de no querer caerle bien al mundo o a tu patrocinador. Somos la envidia de cuanto periodista frustrado y manipulado existe trabajando para su jefe, autodenominados símbolo de la libertad, pero que  antágonicamente editan las verdades, sus propias verdades.

Y vos que mes estás leyendo… ¿Cuál fue tu primer encuentro del tercer tipo con las redes sociales? ¿Para qué las ocupás, o te ocupan estas a vos?

Nos seguimos guachando por aquí… dale click…