Cargando la página...

Image
30 July 2013

¿Porqué el Nica no participa en la vida política?

Hace aproximadamente 4 meses me encomendaron la tarea de impartir la clase de “Participación Ciudadana” a estudiantes de tercer año de la carrera de sociología en la Universidad del Norte de Nicaragua – Matagalpa.

Mi primera reacción fue de emoción y adrenalina pura al saber que compartiría con mis alumnos tan importantes tema….luego de la catarsis emocional, entre a la fase 2, es decir a poner los pies sobre la tierra y muchas reflexiones invadieron mi mente.

Partiendo de la idea de que la participación ciudadana es un proceso organizado y dirigido, que busca incidir en la gestión de la cuestión y recursos públicos para el bien de la colectividad….pensé. ¿Estamos los nicaragüenses preparados para participar de manera activa y asumiendo nuestro rol de ciudadanos? Inmediatamente resonó un tremendo NOOOOOO en mi mente. Y las razones las identifico a continuación:

1. Somos seres culturales, en nuestra casa nos educaron para respetar a “la autoridad” aun así esta se equivoque innumerable ocasiones.

2. En nuestros procesos de socialziación nos obligaron a someternos a las ideas generales, aceptadas por la mayoría como ciertas.

3. La familia, el barrio, los amigos, los vecinos, la escuela y ya más grandes en el trabajo nos han dicho que los rebeldes no tiene cabida, por consiguiente es mejor callar y ser aceptado por todos. Al final nadie quiere ser el excluido.

4. Biológicamente quizás estemos diseñados para “pertenecer a un grupo”, nadie quiere ser desterrado de la manada.

5. En Nicaragua no nos educan para tomar decisiones sobre nuestras propias vidas…así que vamos por la vida a través de diferentes accidentes cotidianos, nos llenamos de hijos sin planificar, nos casamos con quien nos toca y no con quien decidimos, trabajamos donde se puede y no donde se quiere, etc.

6. Mientras la prioridad siga siendo buscar la comida….la gobernabilidad y democracia seguirá siendo un plato exclusivo para la clase alta e intelectuales de la media.

Derivado de lo dicho anteriormente he llegado a la trágica conclusión que, mientras no eduquemos a nuestros hijos en hogares más democráticos, en familias y decisiones horizontales, donde la opinión de los más pequeños no se siga invisibilizando, mientras sigamos silenciando la opinión de quienes disientan….estaremos enviando mensajes de que el más fuerte es quien siempre tiene la razón. Mensajes que posteriormente serán asumidos como verdades absoluta, ya que el ejemplo nos lo confirma.

Si seguimos así…estaremos educando a nuestros hijos con el ejemplo de la arbitrariedad y luego no nos quejemos por tener personas incapaces de cuestionar y ser verdaderos ciudadanos.